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Viernes, 07 Agosto 2026

 

Campaña de prevencción de cáncer bucal


El hospital Schestakow invita a la población en general a participar de la campaña de prevención de cáncer bucal que se llevará a cabo a partir del lunes 10 al jueves13 de agosto próximo.

Las personas interesadas en participar de dicha campaña, deben acercarse por dicho hospital e inscribirse en en la ventanilla número 8.

¿Qué es el cáncer bucal?

El cáncer bucal o cavidad oral agrupa a todas las formaciones tumorales malignas que se desarrollan en cualquiera de las estructuras de la boca. Esto incluye los labios, la lengua, el revestimiento interno de las mejillas (mucosa yugal), las encías, el suelo de la boca (debajo de la lengua), el paladar duro y blando, así como las amígdalas y la zona posterior de la garganta (orofaringe).

A nivel global, representa uno de los tipos de cáncer de cabeza y cuello más comunes. Aunque puede afectar a personas de todas las edades, su incidencia aumenta considerablemente a partir de los 45 a 50 años.

Tipos principales

El comportamiento y el tratamiento del cáncer de boca varían según el tipo de tejido donde se origina:

Carcinoma de células escamosas: Representa más del 90% de los casos diagnosticados. Se origina en las células planas y delgadas que revisten por dentro la boca y los labios.

Carcinomas de glándulas salivales: Nacen en las glándulas encargadas de producir saliva (parótidas, submandibulares, sublinguales o glándulas menores distribuidas por la mucosa). Existen varios subtipos, como el carcinoma mucoepidermoide y el adenoides quístico.

Melanoma bucal: Poco frecuente pero de comportamiento agresivo. Se desarrolla en los melanocitos, las células responsables del pigmento en las mucosas.

Linfomas: Se originan en el tejido linfático presente en la base de la lengua y las amígdalas.

Sarcomas: Tumores poco habituales que nacen en los tejidos profundos de la boca, como huesos, músculos o vasos sanguíneos.

Factores de riesgo principales

Existen diversas circunstancias que incrementan las probabilidades de desarrollar una lesión maligna en la cavidad oral:

Consumo de tabaco: Es el factor de riesgo más determinante. Fumar cigarrillos, cigarros, pipa o consumir tabaco masticable multiplica exponencialmente las posibilidades de enfermar, debido a los carcinógenos químicos que entran en contacto directo con las mucosas.

Consumo excesivo de alcohol: El alcohol actúa como un solvente que facilita la entrada de toxinas en las células del tejido bucal. La combinación de tabaco y alcohol genera un efecto multiplicador (sinérgico) grave.

Infección por Virus del Papiloma Humano (VPH): Ciertas cepas de transmisión sexual, en especial el VPH-16, están provocando un aumento de cánceres en la zona de la orofaringe (base de la lengua y amígdalas), afectando con frecuencia a adultos jóvenes no fumadores.

Exposición solar prolongada: Los rayos ultravioleta (UV) son la causa principal del cáncer en el labio inferior, especialmente en personas que trabajan al aire libre sin protección solar adecuada.

Mala higiene y prótesis mal adaptadas: El roce constante y la irritación crónica causados por prótesis desajustadas o dientes en mal estado pueden generar lesiones previas al cáncer.

Dieta deficiente: Una alimentación escasa en frutas y verduras priva al organismo de vitaminas (como la A, C y E) y antioxidantes que protegen los tejidos.

Signos y síntomas de alerta temprana

En sus fases iniciales, el cáncer bucal suele ser asintomático o causar molestias mínimas. Es fundamental consultar con un profesional ante la presencia de cualquiera de las siguientes señales si persisten por más de 14 días:

Llagas o úlceras persistentes: Heridas en la boca o los labios que no cicatrizan al cabo de dos semanas.

Manchas en las mucosas: Áreas de color blanco (leucoplasia) o rojo (eritroplasia) que no desaparecen al rasparlas.

Bultos o engrosamientos: Masas palpables en las encías, la lengua, las mejillas o el cuello.

Dificultad o dolor: Molestia al masticar, tragar, hablar o mover la lengua y la mandíbula.

Sangrado e insensibilidad: Sangrados bucales sin causa aparente, o adormecimiento en alguna zona de la cara o la boca.

Cambios en la dentadura: Dientes sueltos sin causa periodontal aparente o prótesis que dejan de encajar correctamente.

Métodos de diagnóstico y etapas
[Examen clínico / Chequeo visual]


[Biopsia de la lesión] ──(Confirmación histológica)


[Pruebas de imagen / Diagnóstico de precisión]
(Tomografía, Resonancia, PET-CT)


[Estadificación de la enfermedad]
(Etapa I a Etapa IV - Clasificación TNM)
La detección precisa requiere un protocolo médico estructurado:

Diagnóstico

Examen clínico: El dentista o médico realiza una inspección visual y palpación de la boca, el cuello y la garganta.

Biopsia: Es la prueba definitiva. Consiste en extraer una pequeña muestra de tejido sospechoso para examinarla bajo el microscopio.

Pruebas de imagen: Una vez confirmado el tumor, se recurre a tomografías computarizadas (TAC), resonancias magnéticas (RMN) o PET-CT para evaluar la profundidad de la lesión y comprobar si existe propagación a ganglios linfáticos u otros órganos.

Etapas de la enfermedad

La estadificación se realiza mediante el sistema TNM (Tamaño del tumor, Nódulos/ganglios afectados y Metástasis):

Etapa 0 (Carcinoma in situ): Las células anormales están solo en la capa superficial del tejido.

Etapas I y II: El tumor es pequeño (menor de 4 cm) y no se ha extendido a los ganglios linfáticos.

Etapas III y IV: El tumor es grande, ha invadido estructuras profundas cercanas o se ha propagado a los ganglios del cuello o a órganos distantes (metástasis).

Opciones de tratamiento

El abordaje terapéutico depende de la etapa, la ubicación exacta de la lesión y el estado de salud general del paciente.

Tipo de tratamiento Aplicación y objetivo principal

Cirugía Es el tratamiento principal. Busca extirpar el tumor con un margen de tejido sano. En casos avanzados, puede requerir reconstrucción quirúrgica y extirpación de ganglios del cuello (vaciamiento cervical).

Radioterapia Utiliza radiación de alta energía para destruir células cancerosas. Se emplea como tratamiento único en etapas iniciales o tras la cirugía para eliminar células remanentes.
Quimioterapia Medicamentos sistémicos que destruyen las células de rápido crecimiento. Suele combinarse con la radioterapia (quimiorradioterapia) para potenciar su eficacia en etapas avanzadas.

Terapias dirigidas Fármacos enfocados en alteraciones moleculares específicas del tumor (por ejemplo, bloqueadores del receptor EGFR como el cetuximab).

Inmunoterapia Tratamientos que estimulan el propio sistema inmunológico del paciente para reconocer y atacar las células malignas, indicados principalmente en tumores recurrentes o con metástasis.

Prevención y autocuidado bucal

Adoptar hábitos saludables reduce de forma sustancial el riesgo de desarrollar tumores en la cavidad oral:

Evitar el consumo de tabaco en todas sus formas.

Lanzar un consumo moderado o nulo de alcohol.

Protección solar: Aplicar bálsamo labial con filtro solar (FPS 30 o superior) y usar sombrero de ala ancha si se trabaja o pasa tiempo al aire libre.

Vacunación contra el VPH: Indicada en niños y adolescentes según los esquemas nacionales de vacunación.

Higiene bucal rigurosa: Cepillado diario después de cada comida, uso de hilo dental y revisión del estado de las prótesis.

Alimentación equilibrada: Priorizar el consumo de frutas, verduras y legumbres ricas en antioxidantes.

Pronóstico y supervivencia

El factor más determinante en el pronóstico del cáncer bucal es el momento del diagnóstico.

Detección precoz (Etapas I y II): La tasa de supervivencia relativa a 5 años supera el 80% a 90%. Los tratamientos en estas fases son menos invasivos y conservan la funcionalidad del habla y la deglución.

Detección tardía (Etapas III y IV): Cuando el cáncer se ha extendido a ganglios regionales o distancia, la tasa de supervivencia a 5 años desciende a valores cercanos al 30% - 50%.

Esta marcada diferencia subraya la importancia fundamental del diagnóstico temprano.

La importancia del chequeo odontológico regular

Los odontólogos y cirujanos maxilofaciales son la primera línea de defensa contra esta enfermedad. Durante una limpieza o consulta de rutina, el dentista no solo revisa dientes y encías, sino que efectúa un examen sistemático de todas las mucosas de la boca. Muchas lesiones premalignas (como pequeñas manchas blancas o rojas) son detectadas únicamente en estas revisiones antes de que causen dolor o evolucionen a un cáncer invasivo. Visitar al dentista al menos una vez al año es la medida de detección precoz más efectiva.

Preguntas frecuentes

¿El cáncer bucal es contagioso?

No. El cáncer en sí no se contagia de una persona a otra. Sin embargo, el Virus del Papiloma Humano (VPH), que constituye un factor de riesgo para ciertos cánceres de garganta y boca, sí es de transmisión sexual.

¿Las llagas o postemillas comunes pueden convertirse en cáncer?

Las aftas o llagas comunes suelen ser dolorosas, miden pocos milímetros y se curan solas en un plazo de 7 a 10 días. No se transforman en cáncer. Sin embargo, cualquier úlcera que no duela inicialmente y no cicatrice tras 14 días debe ser evaluada por un profesional.

¿A qué especialista debo acudir ante una sospecha?

Ante cualquier lesión dudosa en la boca, la primera consulta puede realizarse con un odontólogo o un médico de familia. Si la lesión genera sospechas, se deriva al paciente con un cirujano maxilofacial, un estomatólogo o un oncólogo especialista en cabeza y cuello.

 

 

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