El acceso a un crédito hipotecario suele ser una tarea difícil por estos días para numerosas familias mendocinas. Frente a este escenario, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) cuenta con diversas herramientas que acompañan a las familias mendocinas según su situación habitacional, nivel de ingresos y posibilidades de acceso.
Actualmente, el IPV dispone de cinco líneas activas: Mendoza Construye Línea I y II, Construyo Mi Casa, Mejoro Mi Casa e IPV Mi Casa. Contemplan distintas situaciones, aunque no todas mantienen sus inscripciones abiertas en forma permanente.
La más requerida por los demandantes de una vivienda es la del Programa Construyo Mi Casa, que al día de hoy lleva alrededor de 300 viviendas terminadas y más de 250 en ejecución.
Esta operatoria está activa y con inscripciones abiertas a través del sitio del IPV y está destinada a familias que cuentan con terreno propio y buscan construir su vivienda mediante financiamiento provincial. Los postulantes acceden a un crédito hipotecario luego de atravesar una evaluación social y financiera que realiza el IPV, que los habilita a realizar el periodo de ahorro de 36 meses que caracteriza al programa.
Por otra parte, existen líneas que se encuentran abiertas y cuya demanda es canalizada a través de los municipios, que reciben las postulaciones, las registran en el Registro Nacional de Demanda Habitacional (Renhabit) y priorizan a las familias en función de los proyectos en ejecución o en banco de proyectos disponibles, de acuerdo a los cupos asignados.
Una de estas líneas es Mendoza Construye Línea I, orientado a familias con ingresos menores a dos sueldos mínimos, vitales y móviles, que acceden a unidades habitacionales a través de proyectos impulsados por municipios, y el programa Mejoro Mi Casa, que permite realizar ampliaciones y mejoras en viviendas existentes para optimizar las condiciones de habitabilidad.
Por otra parte, el IPV también desarrolla líneas destinadas a familias con ingresos medios, como IPV Mi Casa y Mendoza Construye Línea II, que permiten el acceso a viviendas nuevas en desarrollos urbanísticos mediante esquemas de financiamiento compartido. Si bien actualmente estas operatorias no se encuentran abiertas a nuevas inscripciones, continúan avanzando en la adjudicación y entrega de viviendas en distintos puntos de la provincia.
Ambas líneas tuvieron su instancia de inscripción a través del sitio del IPV, aunque con criterios de selección diferenciados. En el caso de IPV Mi Casa, la adjudicación se realizó mediante sorteo entre los postulantes que cumplían los requisitos establecidos. En tanto, en Mendoza Construye Línea II, la asignación se llevó adelante considerando el orden de inscripción y la disponibilidad de ahorro por parte de los postulantes para completar el aporte requerido.
En paralelo, el IPV continúa avanzando en la ejecución de obras, así como en la entrega y adjudicación de viviendas correspondientes a distintas operatorias, lo que refleja la continuidad de la política habitacional en todo el territorio provincial.
